sábado, 7 de diciembre de 2019

Ocho Obstáculos de la Meditación




Ocho Obstáculos de la Meditación

Ocho obstáculos o estados de la mente erróneos que pueden impedirnos meditar correctamente: 

Agitación. El primer obstáculo es la agitación. La mente se vuelve muy activa anhelando o rechazando algo, y continúa dándole vueltas a lo mismo. Pensar y preocuparse sobre otras cosas en vez de meditar se llama agitación.

Arrepentimiento. El Segundo obstáculo es el arrepentimiento. Se trata de pensar sobre algo que ha ocurrido y por lo tanto no puede cambiarse. Y así y todo todavía nos sentimos culpables. 

Pesadez. El tercer obstáculo es la pesadez que está conectado con el karma. En este caso quiere decir que a pesar de que quieres hacer algo positivo como meditar sientes que no puedes. Inmediatamente te sientes cansado y pesado tanto física como mentalmente. Pero cuando quieres hacer algo negativo, de repente te sientes muy activo y fresco. 

Opacidad. El cuarto obstáculo es la opacidad o falta de claridad. Hay que distinguir entre la pesadez y la opacidad. Ambos están conectados con el karma, pero la opacidad está mas íntimamente relacionado con la salud y el estado físico. Un ejemplo de ello es el comer azúcar. El azúcar en un primer momento hace aumentar drásticamente el nivel de glucosa en la sangre pero luego desciende mucho. Entonces se experimenta este tipo de opacidad. 

Duda. 
El quinto obstáculo es la duda. Es un problema fundamental para practicar ambos, shamatha y vipashyana. Dudar quiere decir sentirse incierto. Por ejemplo podemos llegar a pensar “Puede que exista la iluminación pero puede que no”. Así no se puede meditar adecuadamente porque las dudas te van a desmotivar. Puedes hacer ciertos progresos pero inmediatamente las dudas te arrastran. La duda es un obstáculo muy tenaz. 

Deseo de dañar. 
El sexto obstáculo es el deseo de dañar a otros o tener pensamientos negativos. Quiere decir ser despiadado, egoísta, o arrogante. Te vuelves muy celoso y los demás empiezan a contrariarte. Este es un serio obstáculo para la meditación.

Apego. El séptimo obstáculo que es tener apego o codicia no es tan grave, pero ata. Simplemente quiere decir tener demasiados anhelos. 

Sopor. El último obstáculo es el sopor, volverse completamente inconsciente y quedarse dormido.

Namaste



Notas:

Por el poder de la voluntad proyectamos una idea a través de la mente, en donde toma forma concreta como pensamiento–forma, atrayendo a su alrededor material mental de la región del Pensamiento Concreto. Este Pensamiento–forma ordinariamente se envuelve en materia de deseos, obtenida del cuerpo de deseos, que le añade vida. Este compuesto pensamiento–forma queda entonces hábil para accionar sobre el cerebro etéreo, e impulsar la fuerza vital, por medio de los indispensables centros y nervios del cerebro, a los músculos voluntarios que producen la acción. Por consiguiente, en la encarnación el pensamiento es el resorte principal de toda actividad.


La mente subconsciente es un factor muy importante en el desarrollo del hombre. Con cada aliento que tomamos, el aire que inspiramos lleva consigo una exacta y detallada pintura de lo que nos rodea. El más ligero pensamiento, sentimiento o emoción, es transmitido a los pulmones, y allí es  inyectado en la sangre. La sangre es uno de los más elevados productos del cuerpo vital.













miércoles, 16 de octubre de 2019

Namaste




La palabra sánscrita “namaste” (namastei) significa yo reverencio lo divino en ti que en mí es.

Namaste es la chispa divina dentro de una persona reconociendo la chispa divina dentro de otra.

La vida que habita en mí reconoce y honra la vida que habita en ti.

Namaste es una profunda y especial expresión de respeto.

Reconoce la dualidad que siempre ha existido en el mundo y sugiere un esfuerzo de nuestra parte de unir estas dos fuerzas llegando finalmente a la más alta unidad y estado de no dualidad del ser con todo lo que existe; en otras palabras, reconoce la igualdad de todo y brinda honores a la sacralidad de todo.

La acción del namaste se despliega en tres niveles: el mental, el físico y el espiritual.

Yo honro el lugar en tu interior donde el espíritu vive. El espíritu que está en mí encuentra el mismo espíritu en ti.

Yo reconozco ese lugar en el que tú y yo somos uno.

Yo honro ese lugar en tu interior donde el amor es y recibo el espíritu libre que en ti es.

Yo saludo el lugar en tu interior donde la luz es fuente de vida.

Yo percibo el lugar en tu interior donde la luz es.

Yo reconozco el lugar en tu interior donde la paz es, el lugar dentro de cada uno de nosotros donde ella mora.

Yo reconozco que todos somos iguales y sé que cada uno es valioso a su propia manera y capaz de expandir mis horizontes.

Cuando tú estás en ese lugar en ti y yo estoy en ese lugar en mí, en ese instante somos uno y estamos capacitados de reconocer la bondad del otro.

Nosotros podemos percibir el hilo que nos conecta con el universo; todos somos uno con él, con todo lo que existe, y entramos en contacto con la fuente de esa interconexión.


Aceptando la unidad estamos siendo receptivos al conocimiento que nos llega en forma de ejemplos, avisos y enseñanzas.

La unidad puede despertar la sabiduría que abre nuestros ojos a nuevos mundos de posibilidades.

Cuando asumimos que cada persona que se cruza en nuestro camino es especial y única en su esencia nosotros podemos ofrecerles el mismo nivel de generosidad, bondad, cuidado, compasión y comprensión sin ningún pensamiento de egoísmo, propio interés o motivos ocultos de recibir algo a cambio.

La manera en que vivimos nuestra vida diariamente tiene un enorme impacto en todo lo que nos rodea. En vez de aferrarnos a lo que nos separa, el namaste nos permite sentir que no estamos solos en el mundo y nos hace comprender que tenemos que respetar a todos por que son nuestra familia.

Somos uno con el cosmos, con todo lo que existe, así tengamos consciencia o no de que así sea.

Asumiendo la unidad de todo ganamos consciencia de los más sutiles aspectos de nuestro ser dando como resultado una completa identificación con la energía que nos anima, con el ser de luz que somos.

Siendo todos uno, viviendo en unidad, en comunión, en una gran familia, todos los seres encuentran y obtienen felicidad y pueden liberarse del sufrimiento y la enfermedad.

Todos vemos en los otros nuestro reflejo, el mundo es nuestro reflejo. Si tenemos el corazón encendido por la brillante luz del amor y de la compasión viviremos rodeados de amor y sanación.


NAMASTE










¿Qué significa Om Mani Padme Hum?



En budismo tibetano se piensa que recitando el mantra de Chenrezig, Om Mani Padme Hum, ya sea a viva voz o en mentalmente para uno mismo, invoca la poderosa y benevolente atención de Chenrezig, la expresión de la compasión de Buda. Se dice que ver el mantra escrito tiene el mismo efecto, por lo que puede encontrarse en lugares donde sea bien visible, incluso grabado en piedras.

Lo mismo ocurre haciendo girar la forma escrita del mantra en una rueda de oración, así que existen muchos de estos cilindros con “om mani padme hum” escrito muchísimas veces en su interior, incluso millones. Hay ruedas pequeñas que puedes llevar encima y girar con una mano, y otras tan grandes que necesitan el impulso de varias personas.

Según los maestros, todo el conjunto de las enseñanzas del Buda está contenido en el mantra Om Mani Padme Hum. No es una frase que pueda traducirse literalmente a ningún idioma, pero podemos explicar cual es su significado para entender por qué es tan importante. ¡Que todo le sea auspicioso a Rimpoché por una enseñanza tan preciosa!

Ahora sí, vamos a ver paso a paso y de forma más ‘técnica’ el poder de Om Mani Padme Hum:

aCada sílaba de Om Mani Padme Hung nos permite cerrar la puerta a renacimientos en alguno de los seis ámbitos que componen la existencia cíclica:

-OM: Cierra la puerta a renacer como dios de larga vida.
-MA: Cierra la puerta a renacer como semidios.
-NI: Cierra la puerta a renacer como humano.
-PAD: Cierra la puerta a renacer como animal.
-ME: Cierra la puerta a renacer como espíritu hambriento
-HUNG: Cierra la puerta a renacer como ser infernal.

Cada sílaba purifica de una forma:
-OM: Purifica el velo del cuerpo.
-MA: Purifica el velo del habla.
-NI: Purifica el velo de la mente.
-PAD: Purifica el velo de las emociones aflictivas.
-ME: Purifica el velo del sufrimiento que lo abarca todo.
-HUNG: Purifica el velo que oscurece la sabiduría.

Cada sílaba es por sí misma un mantra:
-OM: Por el cuerpo de los Budas.
-MA: Por la palabra de los Budas.
-NI: Por la mente de los Budas.
-PAD: Por las virtudes de los Budas.
-ME: Por los actos de los Budas.
-HUNG: Por la suma de la gracia del cuerpo, el habla, la mente, la virtud y la actividad de los Budas.

Cada sílaba se corresponde con las seis Paramitas o Perfecciones:
-OM: Generosidad.
-MA: Disciplina ética.
-NI: Paciencia.
-PAD: Entusiasmo.
-ME: Concentración.
-HUNG: Sabiduría.

Cada sílaba se relaciona también con los seis Budas:
-OM: Ratnasambhava.
-MA: Amoghasiddhi.
-NI: Vajradhara.
-PAD: Vairocana.
-ME: Amitabha.
-HUNG: Akshobya.

Cada sílaba del mantra purifica un defecto:
-OM: Orgullo.
-MA: Envidia / Deseo de ser entretenido.
-NI: Deseo pasional.
-PAD: Estupidez / Prejuicio.
-ME: Pobreza / Posesividad.
-HUNG: Agresividad / Odio.

Finalmente, cada sílaba está relacionada con las seis sabidurías:
-OM: Sabiduría de la ecuanimidad.
-MA: Sabiduría de la actividad.
-NI: La sabiduría que surge de sí misma.
-PAD: La sabiduría del Dharma.
-ME: La sabiduría de la discriminación.
-HUNG: La sabiduría semejante a un espejo.

El propio Dalai Lama, Su Santidad el Boddhisatva de la Compasión, explica:

“Es muy bueno recitar el mantra Om Mani Padme Hum, pero mientras lo haces debes estar pensando en su significado, porque el significado de las seis sílabas es grande y vasto. La primera está compuesta por tres letras A, U, y M. Estas simbolizan el cuerpo, el habla y la mente impura del practicante; también simbolizan el cuerpo, el habla y la mente puros y exaltados de un buda.

¿Pueden el cuerpo, el habla y la mente impuras transformarse en el cuerpo, el habla y la mente puras? ¿O están completamente separadas? En todos los casos, los budas fueron seres como nosotros y, entonces, gracias al camino se iluminaron. El budismo no afirma que alguien desde el principio estuviera libre de faltas y poseyera todas las buenas cualidades. La purificación del cuerpo, el habla y la mente llega a través del abandono gradual de los estados impuros y su transformación en lo puro.

¿Cómo se logra esto? El camino se indica en las siguientes cuatro sílabas. Mani significa joya y simboliza los factores del método: la intención altruista de iluminarse, la compasión y el amor. Así como una joya es capaz de eliminar la pobreza, la mente altruista de la iluminación es capaz de eliminar la pobreza o las dificultades de la existencia cíclica y de la paz solitaria. De igual forma, así como una joya cumple los deseos de los seres sintientes, también la intención altruista de llegar a la iluminación satisface los deseos de los seres sintientes.

Las dos sílabas, Padme, que significan loto, simbolizan la sabiduría. Así como un loto crece en el lodo sin ensuciarse con las faltas de éste, la sabiduría es capaz de ponerte en una situación sin contradicciones, donde de cualquier otra forma habría contradicción si no tuvieses sabiduría. Existe la sabiduría que comprende la impermanencia, la sabiduría que comprende que las personas están vacías de existir por sí mismas (de tener existencia inherente), la sabiduría que comprende el la vacuidad de la dualidad –es decir, la diferencia de entidades entre sujeto y objeto– y la sabiduría que comprende la ausencia de existencia inherente. Aunque hay diferentes tipos de sabiduría, la principal de todas estas es la sabiduría que comprende la vacuidad.

La pureza debe lograrse mediante la unión indivisible entre el método y la sabiduría; dicha unión está simbolizada por la última sílaba, Hum, que indica indivisibilidad. De acuerdo con el sistema del sutra, esta indivisibilidad del método y la sabiduría se refiere a la sabiduría afectada por el método, y al método afectado por la sabiduría. En el vehículo del mantra, o tantra, se refiere a una consciencia donde existen en forma completa ambas, la sabiduría y el método como una entidad indiferenciable. En términos de las sílabas semilla de los Cinco Budas Conquistadores, Hum es la sílaba semilla de Akshobya, el inamovible, el no fluctuante, aquel que no puede ser perturbado por nada.


Así, las seis sílabas, Om Mani Padme Hum, significan que a partir de la práctica de un camino, que es la unión indivisible del método y la sabiduría, puedes transformar tu cuerpo, tu habla y tu mente impuras en el cuerpo, el habla y la mente puras y exaltadas de un buda. Se dice que no debes buscar la budeidad fuera de ti, las sustancias para el logro de la budeidad están dentro de ti. Como dice Maitreya, en el Sublime Continuo del Gran Vehículo (Uttaratantra), todos los seres tienen intrínsecamente la naturaleza búdica en su continuo mental. Tenemos dentro de nosotros la semilla de la pureza, “la esencia de aquellos que han ido” (Tathagathagarbha), que debe ser transformada y desarrollada completamente en la budeidad.”

NAMASTE



martes, 1 de octubre de 2019

Carta de Eistein a su hija



a Lieserl Einstein: 

“Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo. Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación. Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el AMOR. Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas. El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. 

El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor. Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo. Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E= mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites. 

Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser siente que en él habita, el amor es la única y la última respuesta. Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada. Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida. Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, ¡necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta!”. 

Ama a quien te ama, valora a esa persona que esta junto a ti, incluso en los momentos en los que ni tu mismo(a) te soportas, quienes te aman están junto a ti en los momentos difíciles, fácil es estar en los buenos momentos difícil es que estén junto a ti cuando más necesitas apoyo y atención. No permitas que la costumbre de tenerlo o tenerla, te arrebate de a poco ese alguien especial que la vida te ha dado. Recuerda que en los seres humanos el exterior no siempre demuestra lo que en el interior se siente. cuida, escucha, atiende. Y sobre todo ama. Hasta que tus fuerzas se agoten, y si te agotas, descansa y vuelve a amar. Renueva los sentimientos y no desmayes. Se feliz y haz feliz. 

Tu padre: Albert Einstein”.



sábado, 27 de julio de 2019

Creando el Espacio Interior

Consciencia del Espacio Interior.

En primer lugar, agradezco a Fundación Vida Consciente, que nos otorga este espacio, esta sala, para que con mucho amor, podamos unir nuestras energías de consciencia, engrandecer nuestras almas y elevarlas a un nivel mayor, donde la Luz fluya libremente por nuestro ser. Gracias a su Directiva, y a cada miembro y socio colaborador, que ha preparado esta sala, y luego, una vez terminado nuestro encuentro, dejan todo limpio y ordenado. Gracias a cada uno. Doy la bienvenida a aquellos que vienen por primera vez y a cada uno de ustedes por su presencia tan importante, porque la union… hace la paz… hace la creación de la vida… 

Quiero empezar citando unas frases de nuestro enlace… y si bien con los Esenios Originarios, del Centro de Conexión del Circulo Sanada estamos trabajando las letra Hebreas asociadas a los arcanos mayores del Tarot y los Trece Senderos del Dharma, lo que vamos a desarrollar hoy, tanto en el tema mismo de este Taller, como en la Meditación que le sigue y que culmina en practica lo aquí desarrollado, viene pero muy bien y es el centro de lo que estamos desarrollando bajo… para algunos La Ley de Causa Efecto, o para otros, para los ascendidos, las dinámicas del movimiento universal. Estas frases son…

“Es hora de que vuelvas a las directivas de tu ser interior en lugar de tratar de seguir las de los Universos.
Pasos que son tus pasos, no los de tu hermano, tus amigos o los gurúes por la calle”. 


La conciencia del espacio interior y quién eres en tu esencia son una y la misma. En otras palabras, la forma de las cosas pequeñas deja cabida para el espacio interior. Y es desde el espacio interior, la propia conciencia no condicionada, esa verdadera felicidad, que emana la alegría de Ser. Sin embargo, para percibir las cosas pequeñas, tranquilas, necesitas estar sereno en tu interior. Se necesita un alto grado de alerta y a la vez quietud. Silencio y a la vez palabra… pero no de la mente… del alma… palabra sin palabra alguna… verbo, vibración… emoción… Quédate quieto. Observa. Escucha. Estáte presente.   

Esta es otra forma de encontrar el espacio interior: ser consciente de ser consciente. Di o piensa “Yo Soy” y no le añadas nada a ello. Percibe la quietud que sigue al Yo Soy. Siente tu presencia, el ser desnudo, develado, desvestido. No ha sido tocado por lo joven o viejo, rico o pobre, bueno o malo o cualquier otro atributo o condición externa. Es la matriz espaciosa de toda creación, de toda forma. 

Condicionados por el Pasado: el Karma y la Conciencia

La voz en la cabeza tiene una vida propia. La mayoría de las personas están a merced de esa voz; ellos están poseídos por el pensamiento, por la mente. Y como la mente está condicionada por el pasado,  estamos entonces forzados a volver a revivir el pasado una y otra vez de cualquier manera. Puede resultar algo martirizante, que priva del presente y por tanto, de la vida que fluye aquí ahora.


El término utilizado en el Oriente para esto es karma. Cuando nos identificamos con esa voz, no lo sabemos por supuesto. Si lo supiésemos, ya no podría poseernos porque  solo estamos verdaderamente poseídos cuando confundimos la entidad mental que  posee el pensamiento y lo altera, con quienes nosotros somos realmente.

Durante miles de años la humanidad ha incrementado esta posesión mental, ignorando que la entidad posesora ‘no es el yo’. A lo largo de una total identificación con la mente, apareció un falso sentido del yo – el ego. La densidad del ego depende del grado en el cual – la conciencia – se identifica con su mente, con su pensamiento. El pensamiento no es más que un pequeño aspecto de la totalidad de la conciencia, la totalidad de quienes verdaderamente somos. La mente interpreta lo que verdaderamente somos dependiendo de las zonas de sombra o miedos, las cuales haya sido desarrolladas. Se busca afuera las respuestas que llevamos dentro. La ilusión, es la tendencia de la mente a creer que la vida es lo que ocurre afuera de nosotros mismos y de la cual no tenemos ninguna injerencia, eliminando la fuerza creadora e integradora que se desarrolla en forma natura, en los seres de interioridad definida y consciente.

El grado de identificación con la mente varía de una persona a otra. Algunas personas disfrutan de la libertad de su mente durante algunos períodos, aunque breves, y la paz, la alegría y la vivacidad que experimentan en esos momentos hacen que la vida merezca la pena. Estos también son los momentos en los cuales surgen la creatividad, el amor y la compasión.  

Otros están atrapados constantemente en el estado egoíco corporal o inferior. Están alienados fuera de sí mismos, y así es como ven y juzgan de los demás y del mundo que los rodea. Cuando ustedes los ven, pueden ver la tensión en sus caras, quizás el ceño fruncido, o una expresión ausente en sus ojos. La mayor parte de la atención de ellos está absorta en el pensamiento. No están presentes en ninguna situación, porque su atención está en el pasado o en el futuro, lo cual por supuesto existe solo en la mente como formas de pensamiento de desesperanza, sombra y miedo profundo.  

Se busca afuera las respuestas que llevamos dentro…
Dentro no llevamos respuestas, llevamos sabiduría divina. El espacio Interior no solo es sabiduría divina, sino que es la misma llama divina en nosotros y en cada ser…

*La personalidad humana es una estructura muy compleja. En los upanishads se la describe como compuesta de cinco vainas. Estas vainas no son como cajas vacías o como los pisos de un edificio; cada vaina está llena de conciencia y es un ser en sí misma. Cada uno de estos seres-vaina tiene su propia y única vida y sus propias leyes de desarrollo. Cada una de ellas depende de un universo especial. El alimento viene del universo físico; la energía psíquica viene del Prana cósmico; el conocimiento viene de la mente cósmica; la consciencia del ser individual es un reflejo del Paramatman (el Ser universal) y la dicha del ser proviene de la dicha de Brahman. Cada uno de estos cinco seres pueden funcionar debidamente únicamente si se abren plenamente al nivel correspondiente de la Vida universal y por la renovación constante de este Contacto Interno.

Cuando este contacto o proceso de renovación es defectuoso, el ser se separa de la Vida universal y permanece sin desarrollarse. Sobreviene entonces el Karma. Esto es lo que sucede cuando llevamos una vida ignorante e inconsciente.

Para lograr el pleno desarrollo de cada vaina-ser y el crecimiento total de toda la personalidad, es preciso que cada vaina se abra plenamente a la Vida universal. Para esto es indispensable penetrar en cada vaina, comprender su funcionamiento, quitar sus efectos, purificarla, desarrollar sus poderes y abrirla de par en par a la Vida universal. Ahora bien, ¿es posible hacer esto?

El acto de penetrar y abrir cada espacio interior no pertenece a acciones físicas, sino a un movimiento álmico consciencial. Pero hay un llamado desde el Ser Interior que no todos pueden oír, dependiendo de su nivel de consciencia. Ese llamado a descubrir la naturaleza esencial del Ser proviene de dónde emerge ella vida misma manifestada en el cuerpo físico, del espíritu. Todo ser viviente depende de la Vida universal para su sustento y puede mantener su individualidad únicamente mediante la constante renovación de este contacto. Renovación significa intercambio. Para llenarnos debemos vaciarnos previamente.


Es mediante la expansión de la conciencia que nosotros nos ponemos en contacto con el espacio interior y nos reconocemos en él, nos desplazamos en el, comenzamos a vivir, a pensar, a sentir dentro de él. A sentir su energía vivificante y nutriente. Nace la vida comprensiva y creativa. La comprensión profunda de las verdades que forman la existencia. Toda la sabiduría proviene del Interior, su voz, es el corazón. Pero para esto debemos primero descubrir el centro de nuestra consciencia, es decir, el punto en el cual el Atman se manifiesta, el punto de contacto entre el yiva (ser individual) y el Paramatman. ¿Qué es este centro? Es el corazón espiritual o intelecto superior (dhi). Es el hall común o el vestíbulo a través del cual nosotros entramos en las vainas. Una vez que esta puerta interior se ha abierto, una vez que el centro espiritual ha despertado, el próximo paso es expandir esa conciencia más elevada por todas las vainas.

¿Cómo hacer esto? Por medio de la meditación. Los sabios de la antigüedad desarrollaron elevadas formas de meditación por las cuales lograron una profunda comprensión de la naturaleza real del hombre y del mundo. Con la ayuda de estas técnicas, nosotros podemos hacer llegar la luz del Atman hasta los más escondidos pliegues y rincones de cada vaina, purificarlas y abrirlas a la Vida universal.

Cuando logramos trascender el ego y poner bajo control a las distintas partes de la personalidad, bajo el control del Atman, toda nuestra vida se convierte en una gozosa participación en la evolutiva creatividad de lo Divino. Esta participación en la Vida divina a través de una más elevada conciencia se llama yagña (sacrificio) y a través de ello el individuo halla su lugar en la armonía cósmica; comienza a comprender que la vida no es algo carente de sentido, vacía o ilusoria. Y realiza que toda vida está, evolucionando hacia niveles más elevados de conciencia, libertad y dicha.
El penetrar al Espacio Interior del Ser, se comprende que la vida humana es un canal para el fluir de la vida divina. Luego, la Consciencia del Espacio Interior mantiene este canal abierto, purificándolo y quitándole los obstáculos y elevando la mente. Nace entonces el pensamiento elevado, creador y generador, totalmente alineado con la mente universal o consciencia cósmica la cual ordena la materia en sus diferentes estados y reinos manifestados. Todos los procesos de la vida y la existencia comienzan a ser comprendidos en profundidad. Se comprende que la muerte no existe y por tanto, los miedos se disipan. La vida comienza a ser vista desde desde la union universal por sobre la dualidad y la individualidad. Se ha alcanzado el primer nivel de automaestria: LA INTEGRACIÓN.


Sus principios son tres: la divinidad de la vida, la ley de Causa y Efecto y los niveles de conciencia.
Cuando aceptamos la divinidad de toda la vida, toda nuestra actitud hacia la vida cambia. Ante todo realizamos que es intensamente real y no una ilusión, porque la ilusión no puede provenir de la realidad. El camino positivo hacia la Verdad última, no es desde la ilusión a la realidad, si no de realidades menores a la más elevada Realidad.

En segundo término realizamos que toda vida es una. Por debajo de la aparente diversidad, y condición, corre la corriente de la Vida universal percibimos que toda actividad física y mental son solamente olas de la corriente primordial. Cuando comprendemos esto, lo sagrado y lo secular, trabajo y meditación y otras polaridades de la vida consiguen armonizarse.

En tercer lugar, realizamos que la naturaleza esencial el de la vida es el bien. El propósito fundamental de la vida sostener a los seres humanos y conducirlos a la más alta perfección a través de una serie de estados. Lo que aparece como mal es sólo la manifestación del bien esencial de la vida a un nivel inferior, un ajuste necesario en la total economía de la Vida universal.

Todo el mundo quiere ser feliz pero pocos comprenden que la felicidad es inseparable de la conciencia. La vida de una persona limitada a los niveles físico y mental es incompleta y lo mismo es su felicidad. Para el pleno desarrollo de la personalidad y una más elevada felicidad, debemos trascender o transformar esa limitada conciencia.

Después de aceptar la realidad de la vida y haber comprendido su naturaleza real, debemos tratar de ubicarnos dentro de ella. Esto significa tres cosas: la autoaceptación, el vivir sin elegir y la orientación de una meta. ¿Qué se espera exactamente de nosotros en la meditación? Según la tradición Brahmanica, el proceso meditativo fundamental es el de fijar la conciencia en el Ser interno. Nosotros conocemos y experimentamos todo con la luz del Alma. En la vida común, esta luz es dirigida a lo exterior, apartada de su fuente. Meditación es un intento para fijar dicha luz en su fuente, en lo interior. Cualquier método que se emplee para hacer regresar la corriente de conciencia a su fuente debe ser considerado como una forma de meditación.

La evolución no es un asunto individual; es un movimiento cósmico. Todo el poder necesario para el progreso espiritual proviene de la Vida universal. Cuando a través de yagña nosotros nos abramos plenamente a la Vida, se producirán todos los cambios que necesitamos y aumentará nuestro impulso evolutivo.

Antes de intentar realizar la Realidad última debemos aceptar la verdad acerca de nosotros mismos. Deberemos comprender dónde estamos y cuál es nuestro propio sendero. Nunca encontraremos nuestro sendero mientras tratemos de ocultar nuestros defectos o nos sintamos desanimados a causa de ellos.

Lo que se nos aparece como defectos son sólo estados intermedios o procesos en la manifestación de la potencial divinidad del alma. Ellos tienen una función que cumplir en nuestra evolución espiritual. Pueden ser utilizados como combustible para encender el fuego del auto-sacrificio en el altar del corazón. Este fuego interior purifica nuestra mente nos capacita para hallar nuestro propio sendero hacia la Realidad.

No es suficiente que nos aceptemos; es necesario igualmente que aceptemos el mundo tal cual es. ¿Qué significa aceptar el mundo 'tal cual es'? Muchas personas sólo ven mal, desequilibrio y sufrimiento en la vida. Otros la ven como una mezcla de bien y mal. Los hombres con visión más profunda ven bien, amor y dicha como la principal corriente subyacente de la vida. No obstante, ellos aceptan el cambio y la impermanencia como atributos inevitables de la vida, por eso consideran cada nueva experiencia y situación como algo bueno, como una ayuda positiva para la elevación de la mente y sus dos espacios en los que se mueve, el cuerpo físico y el cuerpo emocional.

Antes de tratar de alcanzar armonía con el mundo exterior, deberemos descubrir el centro de armonía en corazón espiritual. La felicidad es inseparable de la conciencia y para alcanzar una más elevada felicidad y paz debemos lograr más elevados grados de conciencia.

La vida es un circuito cerrado, un equilibrio maravilloso de fuerzas. Cada acción tiene su reacción: lo que damos a la Vida universal vuelve a nosotros como karma o Dharma, fruto de la acción. 

Vida real es vida divina. Y la vida divina es una vida de armonía, de una más elevada conciencia y completa dicha del ser. Dios es la fuente de conciencia y dicha y todas las almas individuales se mueven en una espiral evolutiva hacia ese Divino Centro. Cuanto más cerrado sea nuestro movimiento hacia el Centro, más divina se volverá nuestra vida. Por supuesto no podemos alcanzar el Centro divino de un salto, porque la vida universal es un organismo total que sobrelleva una evolución graduada y nosotros no podemos saltar fuera de su espiral evolutiva.



Dicen los Sabios Brahmanes…
Todos los poderes del universo ya están en nosotros. Somos nosotros quienes hemos cubierto nuestros ojos y gritamos que todo es oscuridad. Sepan que no hay tal oscuridad alrededor nuestro; quiten las manos y verán la luz, que siempre estuvo desde el principio.


Como un pulpo, el ego extiende sus tentáculos de ignorancia para producir: apego en el cuerpo; enfermedad en el Prana; para producir odio y temor en la mente; ignorancia del ser en el corazón y pesar en la vaina de la dicha.


NAMASTE